Adictos al café

viernes, 28 de marzo de 2014

Broken ballerina.



Bailar, para no pensar, siempre fue mi mejor medicina. Porque cuando sólo existe la música y tú, nada más importa. Creo que cualquier bailarina sabe de lo que hablo. Da igual si bailaste en la infancia, de mayor, ballet o rítmica, contemporáneo o incluso latino: si has sentido ese momento en el que tomas consciencia de tu cuerpo y el ritmo fluir por tu cuerpo, sabes de lo que hablo. 

Abrazo mi cuerpo, para mecer este genio, que no se calma ni llevando al extremo mi ser. No consigo agotarle, para que se calme y me deje vivir sin preocuparte por esos pequeños detalles, que aun no pareciendo importantes, logran enfermarme. 

lunes, 10 de marzo de 2014

Vión.


   Cuando me sobrevuelan no puedo evitar mirarlos. Tan grandes que son, y tan chiquititos que se ven ahí arriba... Me dan ganas de atraparlos; con uno sólo me basta. Para poder volar hacia donde más me apetece estar ahora mismo. Lejitos de casa, casi lo opuesto pero...que siento como hogar. Porque hay veces que los latidos de un corazón suenan como la risa de mamá: algo conocido, algo que da paz, algo que te hace sentir que no pasará nada... 



jueves, 20 de febrero de 2014

Cuando te hacen creer en tí.

   El martes dieciocho en la madrugada me hicieron volver a creer. En el fondo, sabemos que podemos, sólo que a veces necesitamos ese empujón que nos impulse a ir hacia delante sin dudar. Y eso hicieron conmigo. Meses atrás, el miedo me había paralizado y no tenía el coraje de no dudar. Sabía, yo en el fondo sabía que podía hacerlo y que lo haría bien...pero haber fallado anteriormente daba tanto miedo... Y más, si sabes que puede doler, que lo que vas a hacer tu casi no lo sientes y que es la otra persona quien lo recibe. Y es que a nadie le gusta que le cojan una vía. 

"Raquelilla, no vas a fallar; lo vas a hacer. ¡¡Esa vena es imposible fallarla!!"
Y no fallé. La seguridad de la voz de la experiencia hizo que creyese de nuevo en que sí, que podía. Y pude. Vaya que si pude. A la primera. Y, aunque no todo son las técnicas, ¿a quién no le gusta sentir que las domina?

Después de esa pequeña hazaña, me sentí capaz de todo lo demás. Todo lo que hubiese que hacer, podía con ello. Sabía hacerlo. Quizá no con la agilidad de los veteranos pero para eso estoy aprendiendo, ¿no?

Sonrisa. Enorme sonrisa. Y ganas de volver el sábado, a darlo todo en esas doce horas, vestidita de blanco. Porque cuando te hacen creer en tí, te dan ganas de volar alto sin importar lo lejos que quede allá abajo el suelo...


gracias, J.


sábado, 1 de febrero de 2014

Pequeñ@..


Ya verás, ya verás... De los mimos no te vas a librar.
Te quiere...mamá!.

p.d: no te preocupes por papá. Aparecerá..

sábado, 25 de enero de 2014

Morning Coffee.



Esos días que parecen domingo, pero no lo son. ¿Sabes de lo que hablo? Te cuesta despegarte de las sábanas, porque la cama está muy calentita y ahí te sientes a salvo. Casi no piensas, solo sientes que respiras. Puede ser que te sientas a gusto y no necesites nada más que estar en la cama un ratito más; puede ser que algún recuerdo se cuele en tu mente y extrañes algo, o a alguien... 

Sigues en la cama, y ha pasado casi una hora. "Mmm, qué rico se está aquí", piensas. Pero sabes que es la hora de mover el cuerpo, de hacer algo con tu vida y ponerte en marcha. Porque el mundo no se detiene, sigue adelante con su rotación y traslación mientras te desperezas en la cama, debatiendo si vale la pena levantarse o vaguear un poco más...

Y entonces te acuerdas...y sonríes. Qué mejor manera de vestirse, empezando por una sonrisa tan sincera y nacida en lo más profundo de ese músculo llamado corazón. Los ojos se cierran, y recuerdas ese sonido...ese latido, tan pausado y profundo... y entonces, con los recuerdos en mente y resonando en tus oídos la música de la vida, te levantas con tu sonrisa y vas por tu "morning coffee", para empezar de buen humor el día. 

sábado, 18 de enero de 2014

lunes, 30 de diciembre de 2013

¿?

Solo un nombre ha acudido a mi mente. Pero no puede ser posible. ¿O tal vez sí?
Un beso...para la anónima amante del café que el 6 de diciembre me dejó un mensajito por aquí...
¡Seas quien seas!

"la vida ha dado muchas vueltas y sin quererlo ni imaginarlo he sabido que él es así, no cuida a quien tiene al lado y la deja marchar"


lunes, 4 de noviembre de 2013

"¿Por qué corres?"

   Ya se ha cumplido un mes desde aquellos primeros días de Octubre en los que comencé con un reto que llevaba tiempo en mi mente: correr. Nunca se me ha dado bien, por lo que nunca me ha gustado. Pero una necesidad imperiosa gritaba en mi interior, me decía "vamos, ¡¡sal!! lo necesitas...". Y así era. Desde que empecé la universidad he estado parada, deportivamente hablando. Dejé la rítmica, dejé de nadar... Y me volví una auténtica sedentaria de un momento a otro. Gracias a que mi genética es buena, y tras muchos años de deporte por mucho que pare una temporada no cambia mi anatomía. 

   Pues eso, queso. Que llevaba sopesando un tiempo el correr, pero no acababa de decidirme. Ya fuera por vergüenza o qué se yo (creo que el no aguantar ni dos minutos corriendo influía), retrasaba una y otra vez ese momento de calzarme las zapas y salir ahí fuera. "Mañana, mañana...". La idea era comenzar en Septiembre, pero como otros muchos buenos propósitos que te empeñas en comenzar un lunes, en año nuevo o cuando regresas del verano, este cayó el saco del olvido porque siempre encontraba "escusas" para no salir a correr. Hasta que, el 1 de Octubre me dije a mi misma que se había acabado ese escaqueo, el poder y no querer. Estaba agotada ese día, pero me daba igual: iba a salir aún así solo aguantase esos temidos "dosminutos" que me asfixiaban solo con pensarlo. Fuera miedos, vamos reto. 


   Efectivamente salí y no era capaz de llevar una respiración normal: enseguida empecé a hiperventilar y las piernas se me aceleraban solas. No era capaz de acompasarme (y eso que entre el baile y la música se supone que sé llevar los tiempos...Correr es otro cantar). Me frustré, ¡¡vaya que si me frustré!! El jodido dolor en el flanco derecho me estaba matando. Y de paso, asfixiando. Dos minutos, ¡¡qué sorpresa!! Como me era bastante complicado seguir corriendo, decidí caminar. Y no tardé mucho en volver a casa, pero mañana sería otro día. No había aguantado nada, pero me sentía algo contenta por haberme decidido a intentarlo. Días después (creo recordar que casi una semana) volví a salir. De nuevo la misma rutina: acelerarme (tendencia de velocista modo on, fondista modo off), respiración acelerada e insuficiente, flato en la fosa iliaca derecha. Bueh...esa vez fueron 4 minutos. Algo es algo, dijo un calvo cuando encontró un pelo en la sopa. 

   Poco a poco fui saliendo, animándome que si no corría por lo menos caminaría. Tres veces en semana era una buena meta, y al menos uno de esos días corría aunque fuese un poquito. Cambié la música de mi reproductor, con nuevas melodías de ritmos marcados y moviditas (para animarme). Comencé a salir acompañada, lo cual fue vital para aprender que puedo ir más despacio y, ¡¡eureka!!, descubrir que soy capaz de coordinar mi respiración y hacerla cada vez más lenta aunque mis piernas vayan un poco más rápido. 

   Y así, sin darme cuenta, fueron pasando los días. Y, contra todo pronóstico, fui aguantando cada vez un poco más. Ya salía sola, sin necesidad de compañía que me marcase el ritmo: podía hacerlo yo misma. La música, mis pasos y mis ganas de superarme. De aguantar dos minutos a hacerlo veinte; de hacer tan solo metros a marcarme mis cuatro km. No está mal =) ¡¡y seguiré sumando!!


  Entrego mi tiempo, para entrenar la mente...la fuerza de la mente. Porque cuando sientes que no puedes más, un "vamos campeona" es una inyección. Es mi particular GO GO GO (gracias LR). Cada uno tiene su propio mantra, su frase de repetición para decirle al interior que se puede seguir, que todavía queda energía. "Hasta la siguiente farola" también sirve :P 


  Hoy me marqué 50 minutitos. Tuve que dejar de trotar en algunas cuestas y echarme a andar a paso veloz, porque aún no tengo el fondo deseado. Pero sigo adelante, porque mi meta es superarme. De prácticamente odiar correr a necesitar hacerlo día sí y otro también...es un GRAN paso. Para mí lo es, y eso es suficiente. Digan lo que digan, piensen lo que piensen. Porque si quieres, puedes. LUCHA. (aplicable no solo a correr, si no a más cosas...) Lo importante es encontrar el ritmo, cosa que parece fácil pero oye, puede llevarte a frustración al principio porque nadie dijo que correr fuese sencillo. Y menos para personas como yo, que tenemos cero fondo, y un corazón tendente al desboque junto con una respiración más rápida de lo usual. Hay que buscar el foco, centrarse en la idea de que estás corriendo y no lo haces por que sí: lo haces por una razón. La que sea. Hay gente que lo hace porque quiere hacer ejercicio y con ello bajar de peso, otras personas porque siempre han hecho deporte y necesitan seguir haciéndolo, algunas porque sienten que corriendo liberan cargas pesadas y ese estrés de la semana, ...

  El anuncio de Nike "Just do it - Un sinfín de posibilidades" dice una frase que me gusta mucho, la cual escuché días antes de tomar la firme decisión de incorporar a mi rutina el salir a correr;  dice así: "si puedes correr por llegar tarde, corre una manzana. ¿Demasiado fácil? déjalos atrás...ASÍ ES COMO SE CORRE"



   Me preguntaron, en mi carrera de esta noche, que por qué corro. A este interrogante que me formularon le acompañaba una mirada-barrido, esas de arriba hasta abajo y viceversa, como dando a entender que a mí no me hace falta correr. Eh, que no lo hago por el cuerpo (qué si, vale, mi sistema cardiovascular y respiratorio lo agradecen, pero no es precisamente por las "chichas" por lo que lo hago). Estoy entrenando mi mente, poniendo a prueba mi capacidad de seguir adelante y, para mi grandísima sorpresa ver que mi límite está más allá de lo que yo lo había estipulado. Y que conste que sigo buscándolo, porque aún no lo he encontrado. Como dice Josef Ajram, "I don't know where the limit is, but I know where it's not". Pensaba que no era capaz de acompasar mi respiración, que no podía respirar profundamente y lento mientras corría pero sí, sí que puedo y además cada vez lo hago mejor: aguanto más y disfruto a cada paso que doy, llenando mis pulmones con el aire que lleva ese oxígeno para cada uno de mis músculos, para seguir adelante, corriendo y disfrutando de lo que hago. Y de lo que poco a poco consigo. 


  Llegar a casa, estirar (no solo para descargar músculos sino para no olvidar que una vez fui gimnasta...) y hacer alguna que otra repetición con mancuernas, flexiones o abdominales culmina la sesión. Y qué decir de una buena ducha de agua tibia que relaje el cuerpo...viva el sonido del agua caer, que relaja la mente también. FELICIDAD ABSOLUTA, y mi espíritu de superación dando saltitos. 



"SERÁ MEJOR QUE EMPIECES A MOVERTE. JUST DO IT."


martes, 1 de octubre de 2013

"No permitas..."

Sigue. Vamos. Adelante, como los elefantes. A pesar de la memoria y esos recuerdos. Sigue. Vamos. No permitas que nada ni nadie te detenga, lucha por lo que SUEÑAS, por lo que DESEAS. Poquito a poquito se escalan montañas; porque detrás de un paso viene el otro, y así...
Cuando creas que no vale la pena seguir y sea más cómodo detenerte y dejarlo pasar, ¡no lo hagas! Piensa, si has empezado por qué no continuar con algo que siempre deseaste. ¿Has cambiado de idea? O simplemente te sientes un poco más cobarde que ayer y crees que no puedes...¡¡qué no!! Que no permitas que ni si quiera tu mism@ se diga esas cosas. Porque si quieres, puedes. Busca objetivos, motivaciones; excusas no valen. A veces será más difícil que fácil, pero no imposible. No te permitas creer, no permitas que te hagan creer algo que no es cierto. Mira el cielo...ni él es el límite. El infinito...eso. Ni tampoco. Porque sólo por no saber dónde está el final has de parar antes. Sigue. Puedes dar más de lo que piensas. Mientras quieras darlo todo...podrás eso y más. Como dice un amig@ "GO GO GO". ¡¡VAMOS QUE NOS VAMOS!!



jueves, 1 de agosto de 2013

Haciendo la maleta...

   No pueden faltar los shorts, los vestidos volados y bien fresquitos, quizá un sueter o rebeca para no pasar frío, las gafas de sol, la música, La Cámara... Tampoco me faltan las ganas, la ilusión.

   Pronto, unos días de desconexión, bien merecidos y necesarios...para ver a una gran amiga, y para ir a conocer nuevas tierras, otro mundo... Y ver ese lugar que desde hace unos cuatro años me llama, y desde hace dos casi me voy a vivir... G.




viernes, 26 de julio de 2013

Cuando la dejas marchar...

La echas de menos, estando y sin estar. Y cuando cierras los ojos la ves, claro que la ves... Preciosa, elegante. Y con seguridad sabes que no pasará desapercibida para nadie. Porque tiene algo especial; ella ES ESPECIAL.


jueves, 4 de julio de 2013

Marwan.

La querrías porque a ella le da igual la marca de sujetador, es feliz agarrando la tristeza por el pelo y lanzándola por la ventana.

La querrías porque sabe que es más rico quien tiene bondad que una mujer cubierta de zafiros, porque en su reloj solo entran las horas de la alegría, donde el tiempo se parte para todos y siempre hay un pedazo para quien llora. 

La querrías si con solo verla entendieras lo que yo entiendo: cosas como que abrazarla es salir de golpe de las regiones del desconsuelo. Cosas como que una noche con ella corrige las líneas de las manos. Cosas como que acariciarla coloca sobre tus manos las piel del cielo y ahí sí, ahí ya estás perdido.


miércoles, 3 de julio de 2013

Los ojos verdes de Rina.

No puedo aguantarme las ganas de estrujarla, de tenerla cogida en brazos y no soltarla. Y ella, agradecida, se quedaría más a gusto que un arbusto, cerrando esos ojilluelos verdosos que tiene. Ya ha ocurrido, por eso sé que lo haría. Cogida como un bebé, panza arriba, girando su cabecita para poder ver alrededor, o simplemente apoyándola sobre mi hombro para cerrar los ojos y dejarse llevar...

La primera vez que la ví, por fotografías, no me llamó tanto la atención como la primera vez que la tuve de frente. Desprende algo, que me recuerda a la sensación que tuve cuando Mia y yo nos miramos por primera vez. Su esencia, tranquila a pesar de ser tan pequeña, parece que deja entrever como será si sigue por esta línea. A pesar de querer jugar, no desespera, como sus amigos. Ella mantiene la calma. Te mira cuando caminas junto a ella. Te busca las manos para mordisquearlas si la dejas. Y su mirada, sus jodidos ojos verdes...parece que denotan interés por el mundo pero a la vez cierta tristeza, quizá porque su lugar no está donde ahora se encuentra.



viernes, 21 de junio de 2013

El primer día de Verano.

Nublado.
Estudiando.

¿Saldrá el Sol?

A partir del doce de julio...ese será
Mi Primer Día de Verano.

miércoles, 19 de junio de 2013

APANOT

Asociación Protectora de Animales del NorOeste de Tenerife (Icod de los Vinos) 

Asociación Protectora de Animales del NorOeste de Tenerife
G38609103

¿¿QUIÉNES SOMOS?? 

APANOT nace del amor que Karmen y algunos voluntarios sienten por los animales. Este es el principal y único motivo por el que decidieron dedicar su vida a los perros y gatos que se encuentran desamparados o que son víctimas de seres irracionales.

Su labor y dedicación no es tarea fácil, diariamente cuidan y protegen a unos 85 perros y 30 gatos que conviven, sin ningún tipo de lujos, en el refugio que muy humildemente construyeron en Icod de los Vinos.
Pero todos ellos son felices porque saben que ya nada malo les podrá pasar. Ya no sufrirán más palizas, ni mas desprecios, no pasarán hambre, ni sed, sentirán lo que es la caricia de una mano amiga al pasear por los montes que rodean su casa. Sólo les quedaría encontrar una buena familia que les quiera, alguien con quien sean plenamente felices, que les acaricien, les cuiden y les protejan como Karmen hace con cada uno de los perros y gatos que tiene, porque ese es el objetivo de los fundadores de APANOT, encontrar un buen hogar a los animales que un día salvaron de una muerte segura y seguirán luchando por todos ellos y los que queden por venir.

Nuestro refugio necesita mucha ayuda. Para los que aún no ha colaborado y desean hacer algo por los peludos, pueden entrar en la sección “¿Cómo ayudar?”, sólo tienen que elegir la que mejor se adapte a sus posibilidades. Cualquier ayuda es muy bien recibida.



El pasado domingo tuve la oportunidad de vivir mi primera experiencia como voluntaria en APANOT, para darle un paseíto a los peludos, mimos y comida. Ha sido muy gratificante y lo he pasado genial rodeada de estos canes tan agradecidos. Me han enganchado, tanto ellos como el grupazo de voluntarios que he conocido: ¡¡son todos geniales!!

Me gustaría hacer algo de promoción (más si cabe) de APANOT. Cuentan con una página web (enlace arriba), en la que nos muestran los perritos que viven en el refugio así como los adoptados. También puedes seguirles en facebook (Facebook Apanot), donde también cuelgan historias, muchas fotos, los padrinos y madrinas comentan, se comparten y difunden fotografías para conseguir que la gente se anime a adoptar a los peluditos...

Creo que es una labor genial la que realizan todas estas personas, por y para los perros. Pero...¡¡también hay gatos!! Los grandes olvidados. Hay verdaderas monadas felinas. Así que si lo tuyo no son los canes, puedes animarte a adoptar (o apadrinar) un lindo gatito. 

A partir de ahora crearé de vez en cuando alguna entrada dedicada a APANOT, con fotos e historias de nuestros amigos peludos. 




lunes, 17 de junio de 2013


No me concentro en lo que hago, porque tengo ganas de escribir.
Aún no sé exactamente qué, aunque en mi mente se arremolinan palabras, preparadas para cuando puedan salir y ser plasmadas, aquí o allá. 
O tal vez en esa libreta abandonada con el paso de los años,
en la que se recogen mil y una aventuras.



El primer café.

Abrí los ojos, desperezándome en la cama, estirando todos y cada uno de mis músculos. Al levantarme me esperaba ese café humeante, con su olor tan característico, un poco a tueste y moca. 

Mientras removía distraída el azúcar en la taza me acordé de ellos, de sus ojitos chispeantes y vidriosos, tan sinceros, y no pude evitar una sonrisa. Ayer estuve de voluntaria en el refugio de APANOT y lo pasé genial con los peludos. Tanto ellos como las personas que allí están son increíbles. Y sin duda, te dejan con ganas de repetir.

Me tomé mi primer café del día, para afrontar el lunes con mejor cara porque el cansancio se asomaba en ella. Pero no importaba: con mi café y una sonrisa, todo es posible. 

Buenos días.