Adictos al café

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sábado, 20 de junio de 2015

despierta hasta las 4 am.


“Lo que no te mata:
Deja cicatrices
Arruina tus pulmones
Seca todas tus lágrimas
O te deja despierta hasta las 4 de la mañana deseando no estar viva.
”


O te destroza el higado, o te provoca un insomnio mayor al de las 4 a.m.
Puta mente, como la juega. 




viernes, 3 de abril de 2015

Cinco meses.

¿Qué estabas haciendo hace cinco meses?
Quizá ni lo recuerdes...y eso que no hace tanto. 
Hace cinco meses, salía yo de entrenar e iba a ver a unos amigos. Risas, en el bar de siempre. Pero inquieta, como alguna que otra vez que presentí que las cosas no iban bien. Entonces...

Una llamada. Un "voy a acompañar a una amiga a...". Un "no me lo creo, pero vale", por mi parte. 
Colgar y la mirada perderse. Y mi amigo decirme "¿todo bien?". No supe responder.

Marcharme a casa, y al llegar la verdad. Saberla sin decirla. 
Los ojos llenos de miedo de mamá. 
Un siéntate.
Mi "qué pasó".

...

Hace cinco meses, porque tuvo que ser en ese momento y no ser ahora...  
El chico de verde me dijo que no escaparías, y yo lloré un río mientras él intentaba reconfortarme de algún modo. Y UVI 4 se me antojó hostil, a pesar de ser "casa" para mí meses atrás, cuando no alcanzaba a imaginar que todo giraría 360 grados. Te fuiste a medias, y volviste a nacer. Porque siempre has sido un roble. Ni el monzón más fuerte te tumba. 

Pero hay algo con lo que no contaba. Ni yo, ni nadie. Ni tú. Silenciosa pérdida caminante. Quizá si no hubiese ocurrido el accidente, su llegada se habría retrasado. Sin embargo, llegó. Antes de la cita quiso presentarse, sin dejarnos tiempo a poder decirnos tantas cosas...

Nunca olvidaré tu mirada de reconocimiento al despertar de tu sueño, al volver aquí, conmigo. Aunque ahora quizá me mires y no sepas (o tal vez sí) quién soy. 

Dicen que mientras algo se recuerde, no deja de existir. Tú hay veces que no sabes, pero ya me encargo yo de recordarte/recordarme/recordarnos quién eres. Y lo más importante: que te quiero.


miércoles, 3 de julio de 2013

Los ojos verdes de Rina.

No puedo aguantarme las ganas de estrujarla, de tenerla cogida en brazos y no soltarla. Y ella, agradecida, se quedaría más a gusto que un arbusto, cerrando esos ojilluelos verdosos que tiene. Ya ha ocurrido, por eso sé que lo haría. Cogida como un bebé, panza arriba, girando su cabecita para poder ver alrededor, o simplemente apoyándola sobre mi hombro para cerrar los ojos y dejarse llevar...

La primera vez que la ví, por fotografías, no me llamó tanto la atención como la primera vez que la tuve de frente. Desprende algo, que me recuerda a la sensación que tuve cuando Mia y yo nos miramos por primera vez. Su esencia, tranquila a pesar de ser tan pequeña, parece que deja entrever como será si sigue por esta línea. A pesar de querer jugar, no desespera, como sus amigos. Ella mantiene la calma. Te mira cuando caminas junto a ella. Te busca las manos para mordisquearlas si la dejas. Y su mirada, sus jodidos ojos verdes...parece que denotan interés por el mundo pero a la vez cierta tristeza, quizá porque su lugar no está donde ahora se encuentra.



lunes, 1 de abril de 2013

La bailarina de los pies de porcelana.

Quiso bailar hasta la madrugada
pero de tanto huír de las sombras sus pies se resentían.
Solo quería bailar.
Representar con su figura sentimientos.
Expresar aquello que con palabras no le salía.
Pequeña, bailarina de pies de porcelana.
Azul en su mirada. 
En el fondo del mar se ahogaba.


sábado, 29 de septiembre de 2012

to somewhere.


Esta mañana amanecí con ganas de salir de casa y perderme por ahí, contigo. Necesitaba (y aún necesito) una pequeña desconexión de todo lo que me rodea, dejar de pensar por un momento y concentrarme en respirar y sentir. Y quien único consigue que sea capaz de lograr ese remanso de paz en medio del caos eres TÚ.

viernes, 27 de abril de 2012

Aprendiendo a ser, sin ti.

   Entre tanta prisa decidí sentarme; me puse a pensar...y no puedo evitar recordar flashes, momentos vividos, recuerdos. Se me antojan como si no los hubiese vivido, como si fuesen una película que ves en el cine de la cual solo conservas escenas concretas, cortes, banda sonora, incluso alguna que otra frase... Pero ya no es como antes, y sin querer no puedo evitar ponerme triste. Porque fuimos un todo que poco a poco se fue quedando en nada. Yo no siento esperanzas, por la sencilla razón de que hace mucho tiempo que dejaste de estar conmigo, aunque lleve tan solo unas semanas aprendiendo a ser sin tí. Fue entonces, aquella noche, cuando por fín me decidí a aceptar lo que ocurría, porque así no llegamos ni llegaremos a ninguna parte: lo sabes, y lo sé. Es triste, y duele. Pero es la realidad. 

   Ahora estoy aquí, pensando en todo y nada. Extrañando una mirada, entre la que algún recuerdo tuyo se me cuela. Me muerdo el labio, sacudo la cabeza. Mi mirada se pierde en el infinito, y termino suspirando. ¿Qué es lo que pasa? Tantas cosas que no entiendo, tanto que deseo. Quiero, y no puedo; mejor dicho: no debo. 

   Te contaría el secreto, pero dudo que me entendieses...y sé que ni si quiera lo intentarías. Esa fue una de las razones por las que no fuimos alejando: no había empatía. Y de dónde no hay, no se puede sacar. Perdimos la magia, perdimos la ilusión...no sé tú que piensas, pero sí sé lo que pienso yo. Y no pretendo engañarte, sabes que siempre te he contado todo, frente a frente y mirándote a los ojos. 

   Y mientras escribo estas líneas sin sentido sólo en unos ojos pienso, en una sonrisa que muy a mi pesar me robó el corazón. Pero no voy a ir a recuperarlo, no. Ahora mismo huyo veloz en sentido opuesto, aunque no dejo de sentir la atracción que me provoca dar media vuelta e ir a verlo...porque en el fondo quiero encontrarme con esos ojos, como en aquella noche en la que sin buscarle le encontré, aquella noche en la que su mirada chocó con la mía y desde entonces poco a poco en mi mente se instauró, y de allí, a día de hoy, no consigo sacarle.







miércoles, 29 de febrero de 2012

lunes, 28 de noviembre de 2011

miércoles, 23 de noviembre de 2011

miércoles, 26 de octubre de 2011

Do you see how much I need you right now?

Daría todo y más por que estuvieras ahora aquí, conmigo; es una maldición no tenerte. 
   Echo de menos tu voz, a pesar de que parece que escucho tu risa en cada lugar por el que paso; echo de menos tus ojos y parece que en los de la gente te encuentro, cuando busco ese brillo tuyo tan único.
   Ojalá fuese capaz de explicar lo que siento todas y cada una de las noches en las que te pienso y anhelo abrazarte, todas y cada una de esas noches en las que llueve en mis mejillas...
   Si pudiera decir que todas y cada una de las mañanas en las que levanto te veo...ojalá pudiese amanecer contemplándote a mi lado, besarte en la frente antes de salir sin hacer ruido de la habitación...

Pero no estás aquí, y por más que hayan momentos en los que desee que te teletransportes desde donde estás hasta donde yo me encuentro eso no es posible; tan sólo nos queda esperar y ser pacientes...aunque yo no puedo evitar extrañarte así.

sábado, 17 de septiembre de 2011

December.

No puedo evitar contar el tiempo, que se me hace eterno y más que lo será, hasta que vuelva a ver esos ojos verdes que tanta luz me dan. El reloj y su tic-tac me acompañan, no lo puedo evitar; echarte de menos es, de cada día, mi pan.

lunes, 15 de agosto de 2011

"Y te quiere más que a nada..."


va llenando sus maletas
con las cosas que le valen
las que nunca nadie quiere
las que son para encontrarte

lunes, 2 de mayo de 2011

Today's gonna be a good day

   Hoy el día ha amanecido con el cielo cargado de nubes grises que no aguraban rayos de sol precisamente. Nada más salir a la calle ha comenzado a llover suavemente y me dí cuenta de que había olvidado mi paraguas, pero no me importó: comencé a andar a paso ligero bajo el llanto inconstante del cielo.

  No me gusta pensar que porque el día sea gris será un día malo. Pero la realidad te golpea, estés prevenido o no. Hace tan solo una hora me han dicho algo que esperaba, una noticia que en lo más profundo de mi ser deseaba que no fuese verdad. 

   Salí del edificio con algo de decaimiento, pero sin perder mi firmeza al andar. Salía, pensando por qué a veces no hacemos las cosas cuando deberíamos, cuando es el momento de hacerlo porque luego no hay vuelta atrás.

   Mientras conducía, me lamenté por unos minutos de lo que no hice; pensé en todos los obstáculos que todavía me quedan por sortear...pero cerré la puerta. Le cerré la puerta a esos pensamientos porque aunque el día sea gris existe la luz, que cada uno llevamos dentro y podemos encender, con la que pudemos iluminar el día más ocuro y triste...con la que podemos brillar y realizar nuestros más ansiados deseos, consiguiendo hasta lo imposible.

  Entonces, en la radio comenzó a sonar la canción de los Black Eyed Peas "Tonight gonna be a good night", a la cual le cambié un poco la letra. "Today's gonna be a good day", cantaba a pleno pulmón mientras subía el volumen de la radio. 

   Y aquí estoy ahora, sonriendo porque tengo una meta a la cual llegar, unos obstáculos que superar y por mucho que me cueste...voy a brillar.